A principios de mes, la Universidad de Colorado pronosticó que la temporada de huracanes de este año sería “muy activa”, con 17 tormentas tropicales de las que cinco podrían ser huracanes de categoría 3 o superior. Al frente del equipo que ha realizado el estudio está William Gray, un pionero en la predicción de huracanes que se declara escéptico ante el cambio climático. En cualquier caso, su informe predice que existe un 74% de posibilidades de que al menos un huracán de gran categoría –3, 4, 5– toque tierra (la media del último siglo ha sido del 52%).
Leo en el WSJ que la previsión de huracanes resulta crítica para la industria petrolera. Las tormentas tropicales perjudican la producción en el Golfo de México, que provee de una cuarta parte de lo que se consume en el sur de Estados Unidos. Según el analista Matt Simmons, Pemex –la petrolera mexicana que produce “seis de cada diez barriles de nuestro más pacífico suministrador”– ha visto cómo su producción caía un 20% en el último año. Simmons afirma que existe la posibilidad de que para cuando llegue el verano la demanda sobrepase a toda prisa el suministro en Estados Unidos. La situación se podrá aguantar unas semanas, “pero a partir de ahí los precios empezarán a subir”, asegura Simmons.
Estados Unidos produce cinco millones de barriles al día, pero en cambio consume veinte. Y si al aumento de la demanda en verano unimos una temporada de huracanes especialmente intensa que reduzca la producción en el Golfo de México, la falta en el suministro podría ser peligrosa. Por ello, Estados Unidos debe asegurarse otras fuentes de abastecimiento, siempre sin perder de vista la otra gran amenaza: el inexorable agotamiento de las reservas mundiales de petróleo.
Precisamente, el Financial Times publicó ayer un estudio que afirma que Iraq podría tener el doble de reservas de lo que se pensaba, ya que se han encontrado 100.000 millones de barriles por explotar al sur del país. El estudio llegó a la prensa justo un día después de la terrible oleada de atentados en Bagdad del miércoles, en la que murieron 200 personas.
Según uno de los autores del estudio, aunque la situación en Iraq es “muy mala”, “si tienes en cuenta el potencial del subsuelo, no existe un lugar mejor que éste. Geológicamente, ahí hay una oportunidad de oro”. Visto así, parecen evidentes las instrucciones del sector para el presidente Bush, quien hace lo que puede para enviar más soldados a la zona en contra de la creciente oposición de los demócratas.
Iraq lleva tiempo ya en el ojo del huracán, viendo llover sobre el país fuego y sangre como en la peor tormenta del desierto. Y si las predicciones no fallan (que el año pasado sí lo hicieron), Estados Unidos se verá de nuevo este verano bajo un manto de lluvia y viento.
PD: La foto es el ojo del huracán Katrina visto desde un avión Hurricane Hunter (vía Wikipedia). El cielo azul de ahí arriba no tiene nada que ver con lo que estaba pasando debajo.
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Ei ha desaparegut la secció de lectures!! Jo que pensava que ens recomanaries quelcom donat que ahir va ser Sant Tu…
Tinc la secció al taller, perquè encara no m’agrada com queda publicada. Però bé, tot i que una mica tard, jo ahir em vaig fer amb “El naixement d’una nova consciència” de l’Eudald Carbonell… el recomano, té molt bona pinta!