Archivo de Julio, 2007

otra vez los osos polares

Creo que a los osos polares deberían hacerles un monumento. Hacerlos mascotas oficiales de la lucha contra el cambio climático o algo así. No hay nada que dé más pena que un oso polar, todo blanquito él, ahogándose mientras intenta descansar sobre un trozo de hielo que se hunde. Deberían hacer con ellos llaveros, mochilas, peluches, pegatinas para el coche. Ahora que lo pienso, creo que incluso ya están en ello. Sí, claro, podría ser Knut, el simpático osito polar alemán.

En cualquier caso, no me ha dado tiempo a escribir sobre nada más y ya están aquí los osos polares para llevarme la contraria. Si en la entrada anterior escribía que las petroleras no encontrarían oposición -o al menos no tan sangrienta como en otras partes- para empezar a buscar crudo en Alaska, ahora leo en el Guardian que un grupo de indígenas de Alaska (¿cómo se llaman? ¿alaskianos? ¿esquimales?) ha conseguido frenar las pretensiones de la petrolera Shell.

En alianza con los ecologistas, esta insurgencia en defensa de los hielos de Alaska ha interpuesto un recurso contra la decisión de la Administración Bush de permitir los agujeros en la zona. Entre sus argumentos, aseguran que los osos polares ya están en suficiente peligro de extinción por culpa del cambio climático como para soportar una agresión más. También hablan de las ballenas, a las que el ruido de los trabajos de búsqueda podrían desorientar en sus rutas migratorias. Como respuesta, Shell acepta el envite y asegura que Alaska es una “inversión a largo plazo” para la compañía.

Petróleo contra cambio climático. La vista está marcada para el próximo 14 de agosto.

  • La foto de Knut es de la portada de la edición alemana de Vanity Fair, vía Wikipedia.
  • Y de regalo, otro vídeo del YouTube sobre los osos polares durante la hora de la merienda.
  • no hace falta ser un experto

    Tal y como comentaba hace unos días, el deshielo en el ártico puede suponer una oportunidad de oro para la industria petrolera. Pues bien, la noticia no se ha hecho esperar: Shell está preparando un gran programa de extracción en Alaska. Según los expertos, en esa zona podría haber el 25% de las reservas de hidrocarburos mundiales (gas y petróleo) no encontrados hasta la fecha. Por otro lado, por allí sólo hay esquimales, en principio mucho menos peligrosos que los desobedientes árabes o los revoltosos nigerianos.

    Por lo visto, la petrolera se está topando con la fuerte oposición del gobierno de Alaska y los ecologistas, pero ello no ha impedido que obtuviera el permiso de Estados Unidos para empezar a explorar la zona este agosto en busca del sitio ideal en el que empezar a perforar.

    Mientras, el precio del petróleo no para de subir. El barril de Brent, el de referencia en Europa (es decir, el que nos marca el precio en las gasolineras), está tocando ya su máximo histórico, los 78,65 dólares alcanzados el 7 de agosto de 2006. Pero no se preocupen, muy pronto tendremos nuevo récord: los expertos (otra vez los expertos) prevén aún más tensiones en el mercado. ¿Pero alguien les escucha?

  • Por si todavía quedan dudas, un poco de hemeroteca: el 9 agosto de 2004, hace tan sólo tres años, el barril de Brent “batía récords” llegando a los 41,5 dólares. Ahora mismo se mueve sobre los 75.

  • de aquí a 2015

    Leo en crisis energética una interesante entrevista a Fatih Birol, economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía. Sin pelos en la lengua, Birol asegura que “la industria del petróleo se enfrentará a una prueba muy grave de aquí a 2015: con el declive de la producción no OPEP y el máximo crecimiento de China, la distancia entre suministro y demanda crecerá significativamente”. Para los que no están acostumbrados a este tipo de discurso, una traducción a las palabras de Birol: en ocho años, el mundo necesitará mucho más petróleo del que se pueda producir.

    Basta con salir a la calle o encontrarse metido de lleno en un atasco –tan típicos ahora que llegó el verano– para empezar a entender el alcance de esta advertencia: en menos de diez años habrá muy poca gasolina, y la poca que quede será muy cara. ¿Cómo funcionarán todos esos coches y camiones? ¿Cuánto costará llenar su depósito?

    Para los que piensan que “ya saldrá alguna solución, como los biocombustibles” Birol tampoco es muy complaciente, ya que asegura que los biocarburantes representarán un insuficiente 7% de la producción mundial de combustible en 2030, requiriendo para ello, atención, “una extensión agrícola equivalente a la superficie de Australia, Corea y Nueva Zelanda juntas”.

    Lo peor de todo es que las fechas que baraja la Agencia Internacional de la Energía no se pierden en el horizonte del tiempo. Birol afirma que los problemas serios llegarán de aquí a 2015. ¿Cuántos años tendrás tú en 2015? Yo 38.