Leo en crisis energética una interesante entrevista a Fatih Birol, economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía. Sin pelos en la lengua, Birol asegura que “la industria del petróleo se enfrentará a una prueba muy grave de aquí a 2015: con el declive de la producción no OPEP y el máximo crecimiento de China, la distancia entre suministro y demanda crecerá significativamente”. Para los que no están acostumbrados a este tipo de discurso, una traducción a las palabras de Birol: en ocho años, el mundo necesitará mucho más petróleo del que se pueda producir.
Basta con salir a la calle o encontrarse metido de lleno en un atasco –tan típicos ahora que llegó el verano– para empezar a entender el alcance de esta advertencia: en menos de diez años habrá muy poca gasolina, y la poca que quede será muy cara. ¿Cómo funcionarán todos esos coches y camiones? ¿Cuánto costará llenar su depósito?
Para los que piensan que “ya saldrá alguna solución, como los biocombustibles” Birol tampoco es muy complaciente, ya que asegura que los biocarburantes representarán un insuficiente 7% de la producción mundial de combustible en 2030, requiriendo para ello, atención, “una extensión agrícola equivalente a la superficie de Australia, Corea y Nueva Zelanda juntas”.
Lo peor de todo es que las fechas que baraja la Agencia Internacional de la Energía no se pierden en el horizonte del tiempo. Birol afirma que los problemas serios llegarán de aquí a 2015. ¿Cuántos años tendrás tú en 2015? Yo 38.

brutal neng, aqeuests son els que molen…
Jo al 2015 en tindré 44 però el meu fill només en tindrà 8 
entonces tendremos que coger la bicicleta, como ese post tuyo en el que incluíste el diario del fin del petróleo. Por cierto, no lo comenté pero me gustó mucho.
Bicicletas a parte, por si acaso esto sucede deberíamos todos aprovechar al máximo las ofertas low-cost y viajar ahora, y si la crisis no llega nunca… ¡que nos quiten lo bailado!
y como siempre, el ser humano, aún sabiéndolo de antemano (imagínate lo que nos falta para llegar al 2015!), no hará nada hasta que será demasiado tarde… pero, a pesar de ello, hago mi contribución: bici, transporte público y reciclaje.