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despertando conciencias

Impresionante (e inquietante) la entrevista que Albert Closas le hizo el martes al geólogo y paleontólogo Eudald Carbonell en La nit al dia de TV3.
Aquí se puede ver el vídeo de la entrevista, aunque no sé por cuánto tiempo estará disponible. La consciència que crema, su nuevo libro, sí que está disponible en las tiendas. Me pido uno.

el hielo también quema

El periodista Ross Gelbspan describe en Crímenes contra el Planeta cómo el lobby del petróleo ha pagado para sembrar la duda en los medios de comunicación acerca del grado de certeza en torno al calentamiento global y sus causas. Para Gelbspan, el cambio climático ya ha empezado, y es bastante posible que su efecto no sea el calor del desierto, sino más bien el frío de Siberia:

De todos los impactos del cambio climático que afectan al océano, ninguno ofrece un escenario más aterrador que un cambio en las corrientes profundas oceánicas producido por el calentamiento. Esta modificación estaría en condiciones de ser el desencadenante potencial de un rápido cambio climático que, a su vez y paradójicamente, podría sumir a gran parte del sobrecalentado hemisferio norte en un intenso frío helador

Gelbspan acusa así a la industria de cometer “un claro crímen contra la humanidad”, poniendo en peligro la supervivencia de la vida en el planeta. Él propone acabar con un 70% de la quema de combustibles fósiles de forma inmediata, cosa más que difícil ya que ahora mismo se está hablando de llegar a un 10% con los biocombustibles en 2020, lo que todavía dejará un 80% a la gasolina.

El libro no abunda demasiado en la cuestión energética ni en el pico del petróleo, pero sí ofrece a cambio siete “instantáneas del calentamiento”, unas inquietantes descripciones de lo que puede pasar de aquí 20 años. Recuerdo que este libro me lo leí casi del tirón en un viaje relámpago a Madrid en avión, lo que me hizo sentir un poco Judas. Pero bueno, ya plantaré algún día un árbol.

A propósito, la revista Nature publicó hace unas semanas un estudio del Centro Nacional Oceanográfico de la universidad de Southampton (sur de Inglaterra) que afirma haber detectado un “cortocircuito” en la corriente circumpolar antártica. Según sus autores, el descubrimiento puede dar al traste con los modelos informáticos que se han utilizado hasta ahora para estudiar el clima de los próximos cien años. Stay tuned.

  • La nota sobre el estudio publicado en Nature, aquí (el artículo entero es $$).
  • La Editorial Barrabés permite descargar el primer capítulo de Crímenes contra el Planeta en pdf (enlace) y en su web puedes oír una entrevista con el autor y un reportaje sobre el libro (aquí).
  • La foto es del glaciar de Perito Moreno, en Argentina (Wikipedia).
  • el rompecabezas chino

    Informe Lugano
    Susan George, 1999. Icaria Editorial

    “La política del siglo XXI no se ocupará del reparto del pastel, como ocurrió en la era del Estado del Bienestar posterior a la Segunda Guerra Mundial; ni siquiera se ocupará de quién puede dar órdenes a quién. La política girará en torno a la empresa de enorme gravedad de seguir vivo. Ésa es la esencia del Informe.”

    En 1998, fecha en la que los expertos del Grupo de Trabajo entregan el Informe Lugano a los Solicitantes, el mundo producía en menos de dos semanas el equivalente a toda la producción física del año 1900. En 1998 ya había señales claras de que la economía podía quebrar bruscamente, en un crack igual o peor que el del 29. Y en 1998, la pobreza ya daba signos de provocar tensión social, emigraciones masivas, violencia y terrorismo.

    El aumento crítico de la población llevará tarde o temprano a la lucha por los pocos recursos restantes. “Partiendo de la base de las cosechas actuales” afirman los autores del informe, “el mundo sólo puede alimentar a algo más de 3.000 millones de personas, aproximadamente la mitad de las que viven en la actualidad”.

    Así, fomentar o facilitar la guerra, el hambre y la enfermedad serán las principales soluciones propuestas para acabar con el actual excedente de habitantes en el planeta. La muerte se deberá dar preferentemente en los países más pobres, entre los perdedores, ya que de lo que se trata aquí es de preservar a toda costa el “sistema capitalista globalizado de libre mercado”. En la carta de entrega, los autores dejan constancia de lo duro que fue en ocasiones redactar las recomendaciones para salvar el sistema, descritas fríamente en el informe bajo el nombre de ERP, Estrategias para la Reducción de la Población.

    Susan George publicó el Informe Lugano en 1999, dos años antes del 11-S. En el libro, el Grupo de Trabajo recomienda a los Solicitantes mantener a la población enfrentada entre sí, peleada por cuestiones de identidad y ajena a lo que realmente importa. Y la vía más rápida para dividir a la población es, afirman, “asegurarse de que un número suficiente de miembros del Grupo X son humillados o asesinados por el Grupo Y (o crean que lo son).”

    Sin embargo, hay un asunto que el Grupo de Trabajo destaca en su informe y que no da señales de estar arreglándose, algo que según el propio Informe Lugano puede poner en peligro la supervivencia del capitalismo. Sus autores se refieren al problema como el rompecabezas chino.

    verjas y chimeneas

    James Lovelock, padre de la Teoría de Gaia, llama en su último libro a hacer una retirada sostenible: el mecanismo del cambio climático ya se ha puesto en marcha y no lo vamos a poder detener. Lo único que podemos hacer es prepararnos, adaptarnos a las nuevas condiciones que están por venir. Estamos tan obsesionados con la idea de progreso y con el bienestar de la humanidad que la retirada nos parece algo desagradable y vergonzoso, escribe Lovelock. Según él, las Islas Británicas serán uno de los pocos lugares en los que se podrá vivir bien. También el norte de Europa, Siberia y parte de Canadá. Lo demás será páramos y desiertos si la temperatura sube 5 grados, lo que está dentro de las previsiones del IPCC, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, que dice que la variación de las temperaturas irá de +1,1ºC a +6,4ºC.

    Precisamente mañana está previsto que el IPCC emita su tercer y último informe, el dedicado a las medidas que hay que tomar para que la temperatura no suba mucho más de 2 grados. Porque la temperatura subirá, de eso parece no haber duda. En “La Venganza de la Tierra”, Lovelock vuelve a plantear la solución que hizo que los ecologistas le dieran la espalda: lo único que nos puede salvar es la energía nuclear. No la fusión nuclear, eso que dicen que es como repetir aquí lo que pasa en el Sol y que todavía no es posible. Según Lovelock, los riesgos que entrañan las actuales centrales nucleares son poco comparado con los peligros que acechan si el planeta se calienta demasiado.

    Pues bien, previsiblemente mañana el IPCC le hará caso a Lovelock y recomendará utilizar la energía nuclear para evitar emitir más CO2 a la atmósfera. No será la única medida, pero que el IPCC hable de energía nuclear será un duro golpe para grupos ecologistas como Greenpeace, que se ha caracterizado siempre por su activismo en contra de las nucleares.

    A partir de mañana no va a ser fácil seguir descolgándose de chimeneas y encadenándose a verjas.

    Actualización: Aquí está el tercer informe del IPCC 2007 (en inglés, PDF). Y sí, el informe cataloga la energía nuclear como “medida explotable en la actualidad” para combatir el cambio climático. Greenpeace no dice nada al respecto en su comunicado.